Los tendones son una parte del tejido muscular que, a diferencia de la parte carnosa, son duros y poco flexibles. Tienen apariencia de cordón y su trabajo consiste en conectar los músculos a los huesos con el fin de transmitir la contracción del músculo a la articulación, permitiendo así el movimiento. Su función es parecida a la de los ligamentos, aunque estos últimos actúan como conectores solo de los huesos entre sí.
Según el doctor Sergi Sastre, cirujano especialista en traumatología deportiva del Hospital Clínic de Barcelona y en su entidad vinculada, Barnaclínic+, las lesiones en los tendones tienen su origen en esfuerzos bruscos, traumatismos directos (por caídas o impactos) o sobrecargas producidas por la adopción de una mala postura o la repetición de un mismo movimiento a lo largo del tiempo.
Tipos de tendinopatías
Las lesiones tendinosas o tendinopatías son muy comunes en ámbitos laborales y deportivos, y se clasifican en tres tipos: tendinitis, tendinosis y tenosinovitis.
Tendinitis
La tendinitis es una lesión del tendón que se caracteriza por su inflamación e hinchazón. Es dolorosa y limita el movimiento de la articulación afectada. Los casos más frecuentes se dan en hombro, codo (codo de tenista), muñeca (tendinitis de muñeca o de De Quervain), rodilla (tendinitis rotuliana) y talón (tendinitis de Aquiles).
La tendinitis puede ser:
- Aguda, cuando el proceso inflamatorio hace pocos días que se ha producido.
- Crónica, cuando la tendinitis no se ha resuelto (porque no se llevó a cabo el tratamiento adecuado, porque no se realizó el reposo necesario o por interferencias de otras enfermedades, fármacos, etc.) y aparece un engrosamiento del tendón. La tendinitis crónica suele dar paso a una tendinosis.
Tendinosis
La tendinosis es una tendinitis cuya recuperación no se ha efectuado y, como consecuencia, se ha cronificado. Su principal diferencia respecto a la tendinitis es que, junto a la inflamación, presenta un proceso degenerativo, es decir, de desgaste del tejido que conforma el tendón.
Tenosinovitis
En esta lesión se inflama el tendón junto con la vaina tendinosa que lo recubre. Se trata de una lesión muy dolorosa, acompañada por hinchazón y rigidez notables. Los tendones más afectados por tenosinovitis suelen estar en las manos (tenosinovitis de De Quervain, que afecta a los tendones abductor largo del pulgar y extensor corto del pulgar a la altura de la muñeca), y en los pies (tenosinovitis del tibial posterior, en la zona del tobillo).
Recuperación de una lesión de tendón
No existe una pauta única para abordar las lesiones de tendón. En los casos de tendinitis agudas, el tratamiento suele incluir:
- Reposo.
- Inmovilización de la zona con una férula.
- Aplicación de frío local para bajar la inflamación.
- Prescripción de antiinflamatorios como el ibuprofeno.
En cuadros de tendinosis, sin embargo, los antiinflamatorios y el reposo están desaconsejados porque contribuyen a cronificar la lesión. En estos casos se recurre a un tratamiento multidisciplinar que puede incluir:
- Pautas de ejercicios y estiramientos para fortalecer la zona.
- Fisioterapia.
- Infiltraciones de corticoides y anestésicos.
- Tratamientos biológicos como infiltraciones de PRP (Plasma Rico en Plaquetas).
- Tratamientos con EPI (Electrólisis Percutánea Intratisular).
- Cirugía.
Por último, la tenosinovitis también mejora con inmovilización, reposo y antiinflamatorios, aunque a menudo suele abordarse con algunas de las técnicas anteriores, incluida la cirugía. En el caso de tenosinovitis en pies, su tratamiento añade una especial atención al calzado y a la pisada.
¿Cómo prevenirlas?
Antes y después de practicar deporte es fundamental calentar y estirar, respectivamente, para evitar lesiones.
Antes del ejercicio físico conviene mover aquellos músculos que van a ejercitarse. Es recomendable iniciar los movimientos poco a poco, replicando aquellos que se van a hacer en la práctica, para luego entrar en materia.
Tras el entrenamiento, con los músculos calientes, estos deben estirarse durante unos 30 segundos. La flexibilidad que se gana después de una sesión de estiramiento desaparece tras 1 o 2 horas, pero los beneficios pueden durar semanas si se mantiene un correcto programa de estiramientos. Asimismo, en las farmacias XF también pueden encontrarse complementos alimenticios a base de colágeno, magnesio, zinc y vitamina C, entre otros, que favorecen el mantenimiento de huesos y músculos.